Psicología anormal: ¿Qué es y cuáles son sus enfoques?
Edwin Prieto
Última actualización: 12/02/2025
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Esta rama de la psicología analiza la conducta desadaptada, para determinar cuáles pueden ser las consecuencias y cómo poder atenderlas. La psicología anormal es vista desde varios enfoques con lo que se puede hacer una intervención más efectiva.
Al estudiar los trastornos mentales o la conducta anormal en los individuos, se presenta con frecuencia una diferencia de criterios entre los especialistas, al buscar las causas desde la perspectiva física y biológica. Sin embargo, esta situación puede tener variados orígenes, por lo que hay que hablar sobre la psicología de la conducta anormal.
La conducta anormal es considerada como una extrema manifestación de la conducta normal de los individuos, ya que esta dicotomía forma parte de la personalidad cambiante del ser humano. Ambos comportamientos son producto del aprendizaje, el cual está afectado por el entorno interactivo y por diferentes condiciones biopsicosociales.
Pero, ¿qué es la conducta anormal? También se le conoce como conducta desadaptada y evidencia las perturbaciones en la forma en que una persona piensa, siente o percibe el mundo. Este tipo de conducta causa problemas en la vida y abarca desde miedos menores, hasta una alteración severa de la realidad y la incapacidad para funcionar de manera independiente.
¿Qué es la psicología anormal?
Es la rama de la psicología que estudia los patrones de pensamiento, emoción y comportamiento que se consideran atípicos o disfuncionales en comparación con las normas culturales y sociales. Se basa en diversas perspectivas teóricas para explicar las causas y manifestaciones de estos trastornos. Además, utiliza herramientas como pruebas psicológicas, observación clínica y estudios de casos para evaluar y tratar a los individuos.
En el libro Psicopatología. Psicología Anormal: El problema de la Conducta Inadaptada (2006), del psicólogo estadounidense, Irwin G. Sarason, se refiere que este tipo de psicología “se enfoca en la conducta desadaptada, junto con sus causas, consecuencias y tratamientos. Esta disciplina está relacionada con la forma en qué se siente ser diferente y el comportamiento de la sociedad hacia las personas que considera diferentes”.
En este sentido, existen dos paradigmas sobre los cuales se sustenta la psicología anormal. Por una parte, está el paradigma psicológico que estudia las causas y efectos propios del ser humano, desde el conocimiento hasta las conductas. Por otra parte, se encuentra el paradigma biológico, el cual se centra en analizar la genética y la neuroquímica, como factores físicos.
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Conducta anormal en psicología
Para Irwin G. Sarason, los problemas mentales tienen la propiedad de crear muchas situaciones que pueden causar discapacidades, como enfrentarse a una realidad que no existe o no poder responder a las preocupaciones que se perciben con más intensidad. De esta manera, la psicología anormal interviene para ayudar a que las personas puedan encontrar la estabilidad mental desde los siguientes postulados:
- Pensar siempre lógica y racionalmente.
- Enfrentar efectivamente el estrés y los desafíos de la vida en diferentes situaciones.
- Demostrar suficiente estabilidad y crecimiento emocional.
Psicología anormal: ¿cómo nace?
Desde el inicio de las sociedades se analizó el comportamiento humano, evidenciando y determinando que algunos individuos manifestaban un comportamiento normal y otros un comportamiento anormal. La anormalidad de estos “incomprendidos” se atribuía a la intervención de espíritus malignos que les causaban problemas mentales.
Sin embargo, con el paso de los siglos se fueron identificando algunas características que daban respuesta a ciertos comportamientos propios de los trastornos mentales, como la melancolía, la histeria, la demencia e, incluso, las alucinaciones. Es así, como se comenzó a creer que estos estados se generaban desde el interior de la persona y no por influencia externa.
Luego de décadas de estudio, en el Siglo XVI, el médico alemán Johann Weyer, fundó lo que se conoce como la psicopatología moderna —estudio científico de la conducta anormal—, dando cabida al análisis y al tratamiento de los trastornos mentales. Fue uno de los que pensó en la psicoterapia, con base en la comprensión, en la interpretación, en la observación de conductas y en el tratamiento terapéutico.
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Enfoques aplicados en la psicología de la anormalidad
Luego de siglos de investigación, se han logrado establecer diversos enfoques para el estudio de la psicología anormal. Esto sirve para tener distintos puntos de vista, buscando la mejor manera de comprender los trastornos psicológicos. Muchos profesionales buscan combinar varios de ellos, con lo que pueden obtener una visión más amplia:
Enfoque psicoanalítico
Nace del psicoanálisis de Sigmund Freud. Este enfoque se centra en determinar que las conductas anormales surgen de alteraciones psicológicas que se activan por deseos, pensamientos y recuerdos que se encuentran en el subconsciente humano. Se busca que las personas analicen en lo profundo del subconsciente para que puedan descubrir y manejar sus sentimientos de una manera “normal”.
Enfoque del comportamiento o conductista
Desde el conductismo se busca analizar los comportamientos observables y el ambiente en el que se dan. Lo que se intenta descubrir es la existencia de patrones del subconsciente que intervienen directamente en la conducta. En este sentido, se intenta cambiar las conductas, midiéndolas y enseñando otros patrones de comportamiento más comunes o normales, modificando así el comportamiento del individuo.
Enfoque cognitivo
En este caso, se considera que las conductas anormales tienen su origen en los pensamientos del individuo que alteran su percepción de la realidad. Se estudia la influencia que tiene el pensamiento sobre el comportamiento y las sensaciones que se experimentan. Para corregir esta situación, se explora la mente para cambiar los pensamientos problemáticos por ideas sanas y positivas.
Enfoque cultural-comunitario
Desde el punto de vista cultural y comunitario, el comportamiento anormal se aprecia como la incapacidad para manejar el estrés efectivamente. Se presenta cuando el sistema de apoyo social de la persona sufre una falla. Con la finalidad de reducir la anormalidad, se crean estrategias para intervenir anticipadamente en la vida del individuo, antes de que se presenten las condiciones que activen esta conducta.
Enfoque médico-biológico
Con este enfoque se analizan las causas biológicas y orgánicas que generan alguna conducta anormal o trastorno mental. Se concentra en analizar el funcionamiento y la estructura física del cerebro. Se atiende como una enfermedad, a la cual se le aplica una serie de medicamentos, como antidepresivos y ansiolíticos, que ayudan a controlar el comportamiento, permitiendo que desaparezca o disminuya la conducta.
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El comportamiento anormal puede desencadenar una serie de consecuencias que, en algunos casos, no se observan fácilmente, como la ansiedad o la depresión, así como otros casos que tienen un diagnóstico más específico como la esquizofrenia o los trastornos de personalidad, entre otros. Los síntomas que se presentan son tan ligeros que, aparentemente, podrían no ser tomados en cuenta. Por ello, la intervención de la psicología anormal es esencial.
De esta manera, estudiar la conducta anormal en psicología es muy relevante para poder dar respuesta a diversos trastornos que nacen de traumas psicológicos, desbalances químicos, defectos durante el desarrollo y traumas físicos, por nombrar algunos. Desde los diversos enfoques, esta rama de la psicología puede ofrecer una respuesta efectiva y favorecer a la salud mental y al bienestar de los individuos.