Enfoques actuales de la administración: ¿qué son y cuáles destacan?
Edwin Prieto
Última actualización: 22/01/2025
Compartir

La administración permite la gestión de cualquier organización. Gracias a la evolución de los tiempos y las realidades económicas, existen enfoques administrativos actuales que responden a las necesidades de los mercados modernos.
Actualmente, las organizaciones se caracterizan por tener la capacidad de adaptarse a los cambios económicos, sociales, culturales e incluso políticos. Considerando esta realidad y el entorno global, los negocios para poder subsistir requieren de la aplicación de estrategias que respondan a los enfoques actuales de la administración. Por ello, debe aplicar enfoques que permitan lograr que las actividades o planes se lleven a cabo y cumplan con el objetivo empresarial, pudiendo analizar, estudiar o examinar estas actividades para tener una visión más clara.
Primero, es necesario conocer ¿qué son los enfoques de la administración? También conocidos como enfoques administrativos, son diferentes perspectivas o teorías que se desarrollan para entender, analizar y mejorar la gestión de las organizaciones. Cada enfoque propone un conjunto de principios, métodos y prácticas que guían cómo se deben planificar, organizar, dirigir y controlar los recursos para alcanzar los objetivos organizacionales.
Así, los nuevos enfoques de la administración se alinean al planteamiento de la organización como un sistema abierto en el cual interactúan recursos humanos, materiales, máquinas y tecnología. Las orientaciones modernas privilegian el trabajo en equipo, lo que genera una sinergia para el desarrollo organizacional. Entre los enfoques modernos de la administración, destacan la administración basada en datos, el benchmarking, el empowerment, la innovación abierta y la globalización económica.
Sigue leyendo para conocer las ventajas y desventajas de la administración de empresas.
1. Administración basada en datos
Para Thomas H. Davenport y Jeanne G. Harris la administración basada en datos es "el uso de evidencia para informar las decisiones en lugar de la intuición, lo cual permite a las empresas descubrir patrones, tendencias y relaciones para impulsar la estrategia y la ventaja competitiva", tal y como aparece en su libro Competing on Analytics: The New Science of Winning (2007).
De esta manera, la administración basada en datos implica el uso sistemático de datos y el análisis para tomar decisiones informadas, mejorar procesos, optimizar recursos y alcanzar objetivos organizacionales. Este enfoque se centra en extraer información útil de los datos recopilados para respaldar decisiones estratégicas y operativas, por medio de la analítica predictiva y el uso de la inteligencia artificial.
La administración basada en datos es crucial en el entorno empresarial moderno porque permite a las organizaciones tomar decisiones informadas y estratégicas basadas en evidencia empírica en lugar de suposiciones. Al utilizar datos para respaldar sus estrategias, las empresas pueden anticipar cambios del mercado, personalizar ofertas y mejorar la experiencia del cliente, obteniendo una ventaja competitiva significativa.
2. Benchmarking (Evaluación comparativa)
El sociólogo y experto en economía Robert C. Camp fue el primero en hablar sobre el benchmarking como un método de negocio que, como lo plasmó en su libro Benchmarking: The Search for Industry Best Practices That Lead to Superior Performance (1989), consiste en “buscar las mejores prácticas que conduzcan a un rendimiento superior, evaluando y comparando a la competencia”.
Por su parte, el experto en administración y benchmarking Michael J. Spendolini, define este enfoque en su libro The Benchmarking Book (1992) como “un proceso sistemático y continuo para evaluar los productos, servicios y procesos de trabajo de la organización que se reconocen como representantes de las mejores prácticas, con el propósito de realizar mejoras organizacionales”.
En consecuencia, el benchmarking es un proceso que sirve para evaluar y comparar los productos, servicios y procesos de trabajo propios, con los de las empresas que se destacan por ser líderes en el mercado. Brinda información útil para enfocarse en perfeccionar y potenciar las estrategias exitosas y alcanzar el máximo nivel de competitividad.
3. Empowerment (Empoderamiento)
Como lo explica el consultor en recursos humanos Terry Wilson en su libro Manual del Empowerment: Cómo conseguir lo mejor de sus colaboradores (2004), “el empowerment es un cambio de estilo que conduce a incrementar la delegación, la comunicación y la responsabilidad de los empleados, lo que hace que las personas tengan un campo de acción más amplio en su trabajo a la hora de tomar decisiones”.
De esta manera, el empowerment en la administración de empresas se considera como una estrategia de gestión laboral en la que se ofrece autonomía a los empleados para generar un mayor compromiso, motivación e implicación en la organización. Los colaboradores pueden tomar decisiones, ser parte activa de los procesos y procedimientos, así como ser más autónomos.
Y es que una empresa que implementa el empowerment busca que los empleados sientan que tienen una influencia real sobre los estándares de calidad, servicio y eficiencia de la organización desde sus áreas de trabajo, como lo afirman los investigadores, Harold Koontz y Heinz Weihrich en su libro Administración: una perspectiva global (1998).
4. Innovación abierta
La innovación abierta es un modelo de innovación que promueve la colaboración entre diferentes organizaciones y personas externas —otras empresas, startups, universidades o incluso el público general—, para cocrear y desarrollar nuevas ideas y soluciones. Este enfoque contrasta con el modelo tradicional de innovación cerrada, donde las ideas y desarrollos se llevan a cabo internamente.
Henry Chesbrough, en el libro Open Innovation: The New Imperative for Creating and Profiting from Technology (2003), define la innovación abierta como "un paradigma que asume que las empresas pueden y deben usar tanto ideas internas como externas, y caminos internos y externos al mercado, para avanzar en su tecnología".
Por su parte, la innovación abierta es importante porque permite a las organizaciones colaborar con socios externos, lo que amplía el alcance de ideas y acelera el proceso de desarrollo de nuevos productos o servicios. Esto facilita el acceso a tecnologías emergentes y promueve un ecosistema de innovación más dinámico y colaborativo para mantener la relevancia y competitividad en un entorno globalizado.
5. Globalización económica
La globalización económica está relacionada con la integración de las economías mundiales, a través del comercio y los flujos financieros como una extensión de los procesos de integración económica, implicando una reducción de las funciones de regulación y control de las naciones sobre sus propios recursos y mercados.
En su libro Studying Globalization: Methodological Issues (2007), el sociólogo y experto en economía Salvatore Babones explica que “la globalización económica se refiere al movimiento internacional generalizado de bienes, capital, servicios, tecnología e información; y la creciente integración e interdependencia de las economías nacionales, regionales y locales en todo el mundo”.
Por ello, la competencia de las empresas por los nuevos mercados y la evolución tecnológica han permitido el acceso a servicios modernos y eficientes, significando una condición del desarrollo económico. Esto requiere de una nueva visión administrativa, dando paso a los principios de la administración internacional.
Te interesa descubrir: ¿Qué hace un administrador de empresas?
Los nuevos enfoques de la administración de empresas tienen la finalidad de marcar la pauta sobre los cambios que necesitan realizar las organizaciones que desean mantenerse en el tiempo, demostrando su capacidad para adaptarse a los cambios, respondiendo eficientemente a la evolución constante. Estos enfoques ayudan a los gerentes a adecuar sus prácticas de gestión a las necesidades de las organizaciones modernas y del entorno empresarial.